En Teklassic llevamos más de 40 años enamorados de los jardines, ayudando a transformar espacios exteriores en lugares donde vivir, disfrutar y desconectar. Y si algo nos ilusiona especialmente es apostar por el talento emergente y las nuevas miradas que inspiran el paisajismo del futuro. Hoy es un día muy especial: damos un paso más junto al paisajista Jaime Pemán.
Formado en la Escuela Castillo de Batres, con experiencia de jardinero en Escocia y tras su paso por un reconocido estudio en Madrid, Jaime inicia su propio proyecto con una mirada fresca y muy enfocada en cada cliente.
Su manera de entender el paisajismo parte de una idea esencial: los jardines son, ante todo, para las personas y tienen que responder a la forma en que éstas se relacionan con la naturaleza. No hay dos jardines iguales porque no hay dos clientes iguales. Cada proyecto nace de escuchar y de comprender cómo se quiere vivir ese espacio, adaptando esas necesidades al carácter único de cada lugar. Esta relación persona-lugar es la base de su enfoque y está presente en todas las etapas del proceso de la creación de un jardín.
Nos hace mucha ilusión compartir con vosotros una conversación que tuvimos hace unos días con Jaime, en un jardín, hablando sobre el paisajismo entendido como una forma de crear espacios para las personas.
Genoveva: Muchas veces los clientes nos preguntan por qué merece la pena realmente tener un jardín. ¿Qué les dirías?
Jaime: Les diría que un jardín es una manera de relacionarte con tu casa, con tu familia, con el tiempo y con el lugar; en definitiva, contigo mismo. A veces pensamos en el jardín como algo puramente estético, pero en realidad aporta bienestar, calma y una forma distinta de habitar el espacio. Un jardín siempre nos mejora, incluso el más pequeño puede cambiar por completo la manera en que vivimos y nos relacionamos con lo que nos rodea.
Genoveva: ¿Es lo mismo un espacio ajardinado al exterior que un jardín?
Jaime: No exactamente. Un espacio ajardinado puede ser simplemente un lugar con plantas. Un jardín, en cambio, tiene intención, atmósfera y vida. Un jardín emociona, evoluciona con las estaciones y crea una experiencia. No depende tanto del tamaño como de la sensibilidad con la que esté pensado.
Genoveva: ¿Hace falta mucho espacio para poder tener un jardín?
Jaime: En absoluto. Unos pocos metros bien pensados pueden convertirse en un auténtico refugio. Una terraza, un patio o incluso un pequeño balconcillo pueden transformarse en un jardín. Lo importante no es la dimensión, sino conseguir que ese espacio tenga alma y se adapte a la forma de vivir de quien lo disfruta.
Genoveva: ¿Cuándo empieza realmente a disfrutarse un jardín?
Jaime: Desde el primer momento: un jardín siempre es en potencia. Se disfruta cuando empiezas a imaginarlo, cuando eliges materiales, cuando plantas el primer árbol… El jardín no es sólo el resultado final; es todo el proceso. Y quizá eso sea lo más bonito: ver cómo un espacio va transformándose poco a poco en un lugar lleno de vida.
Genoveva: ¿Cuál es la clave de tu trabajo como paisajista?
Jaime: Mi trabajo consiste en entender cómo quiere vivir cada persona y traducirlo en un espacio que le haga sentir bien cada día. Cuando un jardín está bien pensado, todo fluye de manera natural y se convierte en el reflejo de tu estar en el mundo.
Estaremos encantados de seguir hablando de vuestros jardines y ayudaros a hacer de ellos espacios con intención, atmósfera y vida. Para más información, os dejamos aquí el contacto 🌿:
Contacto:
Mail: paisajismo@jaimepeman.com
Móvil: +34608841877
Instagram: @jaimepemanpaisajismo
Ven a #tiendaquerida y disfruta de la experiencia completa: el lujo de ver, sentir, tocar… y ahora jardinear
¡Os esperamos #gardenlovers!
